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  • Foto del escritorIng Ricardo Ontiveros V.

SUELO FÉRTIL.

Un suelo fértil y productivo tiene muchas y buenas características físicas, químicas y biológicas que propician un entorno óptimo para el crecimiento y desarrollo de los cultivos aumentando las posibilidades de mejorar los rendimientos en cosecha.



Un suelo fértil aumenta la producción agrícola
Suelo fértil

La presencia de materia orgánica en un suelo es muy importante para la fertilidad y productividad del suelo. La descomposición de residuos vegetales de cosechas y estiércoles de animales enriquecen el suelo con humus, mejorando su estructura y capacidad para retener agua y nutrientes.

Los suelos fértiles contienen una gama equilibrada de nutrientes necesarios para el desarrollo de las plantas. Estos nutrientes incluyen macronutrientes como nitrógeno, fósforo, potasio, calcio y magnesio, así como micronutrientes como hierro, zinc y manganeso. La disponibilidad adecuada de estos elementos es crucial para el crecimiento saludable de las plantas.

La textura del suelo, determinada por la proporción de partículas de arena, limo y arcilla, influye en propiedades como la retención de agua, la aireación y la capacidad de drenaje. Una mezcla equilibrada de estas partículas contribuye a una textura óptima que favorece el desarrollo de las raíces y la disponibilidad de nutrientes.

El pH del suelo también es un factor muy importante que mide la acidez o alcalinidad, desempeña un papel crucial en la disponibilidad de nutrientes. La mayoría de las plantas prefieren un rango de pH ligeramente ácido a neutro. Un pH adecuado es de entre 6 y 7 ya que facilita la absorción de nutrientes por las raíces de las plantas y promueve su crecimiento.

La CIC capacidad de intercambio catiónico es la capacidad del suelo para retener y liberar iones nutrientes para las plantas. Suelos con una alta CIC tienen la capacidad de almacenar nutrientes y suministrarlos gradualmente a medida que las plantas los necesitan.

Los microorganismos, como bacterias, hongos y actinomicetos, desempeñan un papel vital en la descomposición de materia orgánica, liberando nutrientes en formas disponibles para las plantas. Estos organismos también contribuyen a la formación de agregados del suelo, mejorando su estructura.

La buena estructura del suelo implica la disposición de partículas del suelo en agregados que facilitan el movimiento del agua, el aire y el crecimiento de las raíces. Una estructura adecuada favorece la permeabilidad y la capacidad de retención de agua.

La gestión adecuada del suelo, a través de prácticas como la rotación de cultivos, el uso de cubiertas vegetales y la aplicación de enmiendas orgánicas o inorgánicas, puede mejorar la fertilidad del suelo y optimizar las condiciones para el cultivo de plantas saludables y productivas. Es importante destacar que las características del suelo pueden variar según la región geográfica y deben considerarse en la planificación agrícola.


Se requieren de mejores manejos en los suelos para mejorar la producción agrícola de manera sostenible ya que un mal manejo del suelo puede repercutir en varios años de deterioro y bajar la producción.


Si deseas ayuda para la gestión de suelos o recomendaciones para el manejo de tu suelo para mejorar tu producción contáctame al +52 - 374-100-1251 Experto en manejo y restauración de suelos.



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